Caminando entre la multitud ibas,
odiabas aquel estatus de anonimato,
sentirte una más en medio de un océano,
y que aquel naufragio sería olvidado.
Tu odiabas la libertar, por que ella te limitaba,
¿Que harías con ella tóxica?
Si nunca supiste quien eras en realidad,
y hasta los más ciegos saben,
que perder la identidad,
es como olvidar y morir.
Supongo que nunca tuviste tiempo de averígualo,
O nunca te importo, aquella vida de tóxica te bastaba.
siempre nuevas presas,
gente que se conforma y gente débil,
me gustaría haberte gritado que eras una cobarde.
Tu y tu sonrisa egocéntrica,
siempre en el medio de los reflectores...
¿Pero sabes algo?;
Nunca brillaste Tóxica. Y nunca lo harás.
Pretendías ser la daga filosa que se inyecta a través de la pálida piel, destruyéndola,
cuando solo eras una busca-carroñas de los sueños perdidos de la humanidad.
Alimentándote del alma que a ti te faltaba.
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